Un retrato de familia al óleo es de esos cuadros que se heredan. Con el tiempo cambia de significado: lo que hoy es un recuerdo, mañana es una parte de la historia familiar.
Quiénes salen. Puede ser la familia nuclear, tres generaciones, o solo los hermanos. Cuantas más figuras, más complejo es el cuadro, y más importante es decidir bien la composición.
Cómo agruparlos. Los retratos de familia al óleo clásicos juegan con alturas, miradas y manos para unir a las figuras. Una buena composición hace que todos parezcan formar un único conjunto.
Reunir a todos. A veces es difícil juntar a la familia en una sesión. Se puede trabajar con fotografías individuales y unirlas en la composición, cuidando la coherencia de la luz.
El escenario. Un salón, un jardín, una casa con significado. El entorno cuenta tanto como las figuras.
El marco y el lugar. Un retrato de familia al óleo suele merecer un marco a la altura y una pared principal.
Si estás pensando en uno, escríbeme y lo planteamos juntos: mikelpinto.com