El marco es parte del cuadro. Un buen marco lo realza; uno equivocado lo empequeñece. Estas son las ideas básicas para elegirlo.
Marco clásico. Madera tallada o dorada, ideal para retratos de aire tradicional y espacios de estilo clásico. Da solemnidad y presencia.
Marco sencillo. Una moldura de madera lisa, en tono natural o negro, encaja con casas modernas y deja protagonismo al cuadro.
Color. El tono del marco debe dialogar con los colores del cuadro, no competir con ellos. Los dorados cálidos suelen favorecer a los óleos de tonos tierra; los marcos oscuros dan sobriedad.
Proporción. Un marco demasiado ancho en un cuadro pequeño lo agobia; uno muy fino en uno grande lo deja débil.
Cuándo decidir. Lo mejor es elegirlo con el cuadro ya terminado, viéndolo juntos, o con fotografías del cuadro si el cliente está lejos.
Puedes pedirme que el cuadro se entregue enmarcado o sin marco. Lo hablamos en mikelpinto.com