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18 de octubre de 2023

Cómo pintaba Zuloaga: de la libreta al lienzo

Muchas de las obras de Zuloaga parecen sacadas de un sueño, una revelación o la imaginación que nos despiertan las descripciones de una novela.

¿Cómo puede un pintor hacer de su obra una experiencia literaria?

Pues muy sencillo, haciendo que su obra nazca de la misma literatura.

Pero, ¿Zuloaga no era un pintor bastante anclado en el tradicionalismo, no pintaba directamente de lo que veía?

Pues la verdad es que no.

¿Y cómo narices pintaba? Pues, siempre que no estuviera trabajando en un retrato por encargo, Zuloaga se sentaba en cualquier sitio, sacaba una libreta y comenzaba a anotar cosas del estilo:

"Mujer de mediana edad, rostro armónico, tonos fríos, etc".

Luego volvía a su estudio, leía lo que había escrito y comenzaba a pintar, sin haber siquiera dibujado nada. ¿Increíble? ¿Verdad?

Para verlo en acción, conviene fijarse en un cuadro concreto.

Pues la verdad es que no. He escogido uno de sus primeros cuadros. Y uno de los que a muchos parecería más flojo.

Lo he escogido porque muestra perfectamente su manera de pintar en un momento en el que estaba aprendiendo a manejarla, cuando malvivía en París con escasos 20 años.

Dama en un café ante el Moulin Rouge, Ignacio Zuloaga, 1890
Dama en un café ante el Moulin Rouge, Ignacio Zuloaga, 1890. Dominio público, vía Wikimedia Commons. Wikimedia Commons

Podréis apreciar que se ve claramente cómo el cuadro no está pintado directamente del natural, pues tiene errores e imprecisiones que solo se pueden producir por parte de quien está pintando desde el recuerdo y aún no está muy acostumbrado a hacerlo.

Con el paso de los años, Zoloaga exprimiría al máximo esa manera de pintar y ésta se convertiría en la fuente de su gran originalidad y estilo tan llamativo. El de uno de los pintores más originales del siglo XX.

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