El retrato que Sargent pintó de la misteriosa Madame X es apasionante y de una gran profundidad.

El retrato representa a Madame Gautreau, expatriada estadounidense que se crió en Francia desde los ocho años de edad. A los 18 años, fue casada con el señor Gautreau, un importante industrialista, a quien la bella Madame Gautreau sería sistemáticamente infiel.
Una de esas infidelidades se produjo con un influyente médico amigo del gran artista Sargent, Samuel Jean Pozzi. Sargent, al enterarse de que la famosa socialité estaba manteniendo relaciones con su amigo, vio una excelente oportunidad para ampliar su recorrido profesional. Así, le pidió a su amigo que le presentara a la bella Madame Gautreau con el fin de pintarle un retrato.
La bella Gautreau aceptó encantadísima. Aunque había rechazado a muchos pintores que soñaban con su belleza, no pudo decirle que no a otro americano criado y educado en el exilio como Sargent. Gautreau era famosa por su extraña belleza, que se fundamentaba en la atractiva forma de su cuerpo y la fría palidez que la engalanaba. El secreto de esa palidez era un tratamiento a base de polvo de arroz y lavanda molida.
Sargent, buscando el éxito, decidió plantear el retrato de una manera agresiva y original. Con una pose altiva, Gautreau luce un revelador vestido negro que insinúa su vida entregada al placer. Cuando el retrato fue expuesto en el Salón de París de 1884, la obra causó un gran escándalo. El tirante derecho del vestido, actualmente ceñido a la figura, se encontraba caído, sugiriendo un encuentro amoroso precipitado. La retratada, a pesar de que el título ocultaba su nombre, fue rápidamente identificada. La madre de Madame Gautreau pidió la inmediata retirada del retrato, y Sargent reaccionó pintando el tirante en su lugar y retitulando la obra como 'Madame X'.
El retrato supuso el colapso de la reputación de Sargent en Francia. Como se diría hoy en día, fue "cancelado". Este hecho llevó a Sargent a continuar su exitosa carrera en Londres, donde residiría el resto de su vida, alcanzando lo más alto.